Prueba Audi Q2 35 TFSI

Conocemos la renovación del Audi Q2 el suv urbano de los cuatro aros

Prueba Audi Q2 35 TFSI. El Audi Q2 se ha renovado tras su llegada al mercado en 2016 como miembro de la familia de los SUV de la marca de los cuatro aros. Una saga a la que entró a formar parte completando la gama por abajo en un segmento, el de los todocaminos compactos, que cada vez se disputa más ventas.

El modelo que nos ocupó supone el primer avance con respecto al modelo inicial. Una actualización que se ha centrado en pequeños retoques estéticos, si algo va bien para que cambiarlo, una mejora de su oferta tecnológica y una puesta al día de su oferta mecánica.

Estéticamente de un primer vistazo lo que más llama la atención son las tres pequeñas entradas de aire que incorpora en el inicio de su capó delantero. Un guiño original y atractivo al Audi Sport Quattro que revolucionó el mercado en 1984 y que incorporan ya otros modelos de Ingolstadt. Esto junto con su conocida parrilla octogonal acabada en negro dan una personalidad muy especial a este nuevo Audi Q2.

Las entradas de aire sobre su parilla hexagonal son un guiño al Audi Sport Quattro de 1984

Las ópticas son de nuevo lenguaje LED

Los faros son también de nueva factura, y una de sus mayores novedades. Desde el nivel de acabado más básico ofrece tecnología led en la parte delantera siendo posible incorporarlos, junto con intermitentes dinámicos, en la trasera. Pero ojo que también ofrece unos increíbles faros Matrix Led hasta ahora sólo disponibles para modelos de más alta gama.

El cambio de este Q2 también viene reseñado por unos nuevos paragolpes con múltiples entradas de aire geométricas que le dan un aspecto mucho más deportivo. Una imagen que se multiplica si lo que estamos es delante de un acabado S Line. Su tamaño ha crecido en 17 milímetros con respecto a la versión anterior para alcanzar una longitud total de 4,21 metros.

Su vista lateral es también diferenciadora con ese detalle opcional que es poder tener el pilar C de la carrocería en una diferente tonalidad. En la unidad de pruebas estaba acabado en color plateado. Además su paleta de colores se ha ampliado con la llegada de cinco nuevas tonalidades a la gama Q2. Las llantas podrán elegirse en medidas que van desde las 16 hasta las 19 pulgadas.

El pilar C en distinta tonalidad es un detalle de diseño del nuevo Audi Q2

Su tecnología hasta hace poco no estaba ni en el Audi A8

Si abrimos la puerta y no subimos vamos a darnos cuenta que nuestro Audi Q2 poco tiene que envidiar a vehículos de segmentos superiores. Y es que los acabados, materiales y tecnología que nos acompaña logra conseguir una ambiente premium que es el favorito de los clientes de este SUV urbano.

Su habitáculo mantiene casi todas las características que vimos en el primer Q2 que conocimos. Y quizás el cambio de mayor calado reside en las salidas de aire de su sistema de climatización y en en el diseño de sus palancas de cambio. Tanto en las variantes automáticas como las de la prueba como en las versiones manuales.

Es interesante saber que las opciones de personalización de su interior son múltiples. No en vano su oferta tanto de asientos como de colores o tapicerías es muy variada. Nada menos que sietes paquetes tenemos disponibles a tal efecto.

Pero su salpicadero también destaca por tener una alcance tecnológico de primer nivel. Y es que puede disponer de una sugerente instrumentación virtual cockpit con una pantalla de 12,3 pulgadas. Asimismo la pantalla central, que curiosamente no es táctil, es en color con 8,3 pulgadas de tamaño con navegación y posibilidad de conexión tanto con Apple CarPlay como con Android Auto.

El interior no ha cambiado mucho y mantiene la calidad intacta de cualquier Audi

Su habitáculo es amplio, luminoso y cargado de calidad

Hemos dicho que mide de largo 4,21 centímetros. Además os contamos que su anchura es de 1,79 metros y su altura de 1,54. Con todo esto el Audi Q2 nos ofrece una batalla de algo más de dos metros y medio (2,60 m) y un maletero que ofrece 405 litros de capacidad. Una cifra que está muy bien si lo comparamos con sus rivales más directos.

En su amplia gama de motores hay cabida para mecánicas tanto diésel como gasolina. Hasta cinco motorizaciones que nos ofrecen potencias que van desde los 110 caballos de la variante de acceso 30 TFSI hasta los 190 del 40 TFSI. En motores TDI los acabados son de 116 y 150 caballos.

Pero el coche de nuestra prueba monta el motor intermedio de las mecánicas de gasolina. Hablamos de acabado 35 TFSI de 150 caballos de potencia. Una energía que tiene un rango de trabajo máximo entre las cinco y las seis mil vueltas y que ofrece una excelente cifra de par de 250 Nm. Un par entregado a apenas las 1.500 rpm y que hace que su uso sea muy agradable por lo progresivo y lineal de su empuje.

Las opciones de personalización interiores son múltiples, en la foto la S Line

Su comportamiento es ágil, dinámico y apto para curvear a ritmos ligeros

Además contamos con la ayuda y la comodidad de la caja de cambios automática S Tronic. Con ella y sus siete relaciones siempre encontramos el régimen de giro adecuado a nuestra conducción. Ya sea a un ritmo deportivo, es rápida, o a ritmo tranquilo, es de gran suavidad. Su tecnología es de doble embrague.

Con todos estos datos su aceleración desde el reposo hasta los 100 km/h es de 8,6 segundos. Nada mal sin duda. A sacarle mayor partido a su mecánica también ayuda sus programas de conducción englobados en el conocido Audi Drive Select. Son cinco opciones, auto, efficiency, comfort, dynamic e individual que hacen que el conductor siempre encuentre la mecánica a su gusto.

Además nuestro coche disponía de la suspensión deportiva que es un elemento opcional. Con ella la altura de la carrocería se reduce en 10 mm con respecto a la de serie. Por eso podemos decir que el paso por curva es muy neutro, con tintes deportivos incluso y me atrevo a decir que bastante más elevado de lo que la mayoría de conductores necesitan para un Audi Q2.

Los ocupantes de las plazas traseras disponen de más espacio para cabeza y piernas

Ya está a la venta por un precio de partida de algo más de 28.000 euros

Resulta interesante también comprobar como la dirección progresiva, ahora de serie en toda la gama, es tremendamente efectiva y ofrece un guiado preciso y que trasmite buena información de lo que ocurre bajo nuestras ruedas. Y es se vuelve más directa cuanto más girada la llevemos.

El nuevo Audi Q2 lo podéis encontrar en los concesionarios de la marca con un precio de partida desde los 28.390 euros de su versión 30 TFSI de gasolina 110 cv y caja de cambios manual hasta los 52.780 de una bestia llamada Audi SQ2 de 300cv. La mecánica de la unidad de pruebas 35 TFSI S Tronic y con el acabado S Line parte de los 35.840 euros.

Más información de Audi en este podcast pinchando aquí.

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